
La saga galáctica "Star Wars" es uno de los iconos mas representativos de la cultura popular de finales del siglo XX y principios del siglo XXI.
Su repercusión social ha sido tal que hoy día la frase "Que la Fuerza te acompañe" ya es parte del refranero popular, y se han hecho numerosos guiños y referencias a las películas en programas, series de televión e incluso en otros films.
El fenómeno nace en el momento en que la historia se extiende y se desarrolla en otros medios creando un complejo universo en torno a la saga que se infiltra en todas las capas de nuestra cultura mediática.

A raíz de la trilogía original salieron al mercado figuritas, camisetas, tazas, disfraces, cómics, libros, juegos de rol y de mesa, videojuegos, refrescos y toda clase de productos imaginables (no es por nada que la primera entrega se convirtió en la pionera del "merchandising").
Pero la clave de su éxito radica en la historia. La película no habría podido cosechar tan gran número de adeptos si la historia no hubiera calado.

Y para fascinar al gran público se creó una aventura épica que recogiera referencias a los grandes mitos de la historia universal y en la que apareciesen representados unos personajes que encarnasen a los arquetipos clásicos. Basta con remitirnos a los arquetipos que descrbía Joseph Campbell en su obra El Viaje del Héroe para encontrar sus representaciones correspondientes en Star Wars; por nombrar algunos: el héroe - Luke Skywalker, el mentor- Obi-Wan/Yoda, la sombra - Emperador Palpatine, el guardián de la sombra - Lord Vader, o el ángel caido - Anakin Skywalker. Un cuento sobre la eterna lucha entre la fuerzas del bien y del mal, entre las pulsiones que cada ser humano lleva dentro, envuelto en un ambiente exótico y tecnológico situado en un tiempo y un espacio indeterminados, míticos: "hace mucho tiempo en una galaxia, muy, muy lejana".